
Es
evidente que la escena electrónica en Madrid no pasa por su mejor momento,
pero todavía existen fiestas que son garantía de calidad y de llenazo:
las fiestas Phrenetic. Fiestas avaladas por muchos años de experiencia,
muchos años ofreciendo lo mejor al público más exigente,
independientemente de la sala o la zona geográfica dónde se realicen;
fiestas dirigidas y organizadas por los mejores profesionales. El pasado viernes,
tuvimos el placer de asistir a una de estas prestigiosas fiestas en la sala Groove;
dónde pudimos comprobar, que a pesar de los años, las fiestas Phrenetic
no han perdido su magia, y recordamos las impresionantes Phrenetic que se celebraban
en salas tan emblemáticas como Universal Island, Liquid o Bachatta, salas
ya desaparecidas. Como suele ser habitual en todas sus ediciones, se crearon diferentes
zonas; en la sala principal (habitualmente zona Panic), pudimos disfrutar de deejays
de la talla de: Alvaro Martín, Bando, Gunjack, Oscar Mulero, Cristian Varela
y Chris Liebing; en la zona pequeña (habitualmente zona Surface): Oskr,
Alagash, Master Bon Z y Beltran Lauroba; y en la zona Chill Out situada en la
terraza: Fly Riviera, Agio y David González. Si la sala Groove siempre
es impresionante, en esta ocasión había una serie de extras que
la hacían aún más impresionante: en la zona pricipal se mejoró
la iluminación, instalando varios lásers que creaban efectos espectaculares,
en la terraza se montó la zona Chill Out, con una nueva cabina con láser
y máquina de humo, además se instalaron antorchas en todo el jardín.
Llegamos
a la fiesta a la 1 aproximádamente, y a pesar de ser muy pronto, tuvimos
que aparcar en la última fila del parking (síntoma inequícovo
de que nos encontrabámos en una de las grandes fiestas); no tuvimos ningún
problema para entrar ni tiempos de espera, se nos facilitó la acreditación
inmediatamente; una vez dentro, la gente de Sharemusic, como siempre, nos trató
genial. El acceso a la cabina lo habían cambiado, de manera que facilitaba
mucho el trabajo a la prensa; habían cerrado la parte de jardín
que está detrás de la cabina, creando una especia de zona vip, desde
dónde se podía acceder a la cabina a través de la Taberna,
era muy cómodo, ya que no teníamos que recorrernos toda la sala
para poder subir a la cabina. A esas horas, en la sala principal estaba Bando,
ofreciendo la mejor música en una sala completamente llena,y acompañado
de Pablo Guadalupe en la percusión. En la terraza, dónde pasamos
la mayor parte del tiempo, pudimos escuchar música de diferentes estilos,
pero siempre música de vanguardia. Después de Bando, le llegó
el turno a Gunjack, Gunjack estuvo haciendo un live totalmente hardtechno, haciendo
gala del sonido duro y contundente que caracteriza sus más recientes producciones
en sellos como DeafMosaic, Gunjack Series o su próximo lanzamiento a través del
sello de Cristian Varela, Pornographic. Para el live act, y para el set especial
de Cristian Varela Vs Chris Liebing, se había montado una cabina espectacular
en el escenario, con 6 platos y dos mesas y la última tecnología
que el Sr Chris Liebing se encargó de traer, como una mesa Allen &
Heath, un Kaoss pad de Korg, Air fx de Alesis, sampler etc.
En
la fiesta, pudimos ver algunas caras conocidas como Nuke (quien nos ayuda siempre
en estos reportajes), Miguel Ángel Alonso, Ángel Sánchez,
Toñín, Borja García, Sacha, Sergio Cardoso, Dj Jako de Sonora,
Alberto G de Bayona etc. En la zona pequeña pudimos ver la sesión de Master Bon
Z, un veterano dj que destaca por la gran calidad de todos y cada uno de los discos
que saca de su maleta. La sesión que pudimos escuchar no fue una excepción, empezó
con sonidos minimalistas pero cargados de ritmo, que poco a poco fueron ganando
en contundencia y fuerza, pero siempre enlazados con las expertas manos del señor
Clemente. En la pista principal, para delirio del público que abarrotaba la pista
hasta límites asfixiantes, comenzó su set el maestro de los sonidos más oscuros
del techno, Oscar Mulero. Con esa ecualización milimétrica y siempre precisa que
le caracteriza, fue haciendo pasar por los platos temas de Exium, Christian Wunsch
o Reeko, pero sin duda uno de los momentos álgidos de la noche se vivió cuando
la gente reconoció los sonidos del "Master Avalanche", un auténtico número uno
del sonido más contundente. Y dos horas de hardtechno después... el plato fuerte:
Cristian Varela y Chris Liebing mano a mano, 2 mesas y 6 platos que iban a echar
chispas. En estos momentos, la cortina que separaba las dos zonas desapareció,
dejando únicamente la sala principal. Sin dejar atras del todo la linea
de contundencia, estos dos genios de las mezclas dieron un cambio musical importante,
abandonando la oscuridad y pasando a un estilo mucho más rítmico, predominando
los bombos 4x4 sobre las bases rotas. De todas maneras, y aunque la sesión fue
muy buena, personalmente, prefiero a ambos djs por separado. Parece mentira que
en pleno verano, una sala pueda llenar tanto; queda demostrado una vez más,
que si a la gente le das lo que le gusta, ésta responde. (JUANAN)