
En
un momento en el que Madrid está sufriendo una crisis de identidad musical, en
el que las salas a duras penas consiguen sobrevivir, en las que las promotoras
que funcionan se enzarzan en peleas autodestructivas y en el que un parte del
público se queja de la falta de música de calidad, nosotros decidimos por un día,
probar el ambiente de una de las mejores salas del país: Florida 135. Y creedme
cuando os digo que el viaje mereció la pena con creces. Florida 135 es una sala
con nada mas y nada menos que 62 años de historia, y está situada en la localidad
de Fraga (Huesca). Aparte de por su impresionante trayectoria y su historia, su
gran prestigio le viene dado gracias a una programación de fiestas exquisita y
a un trabajo de promoción llevado con una seriedad y profesionalidad dignas de
elogio, cuya obra maestra es la página web de la sala (www.f135.com), que rompe
con el típico esquema de página de discoteca, y es todo un portal de información
musical. Con motivo del puente del Pilar, una de las festividades más importantes
de la comunidad aragonesa, Florida 135 preparó un ciclo de 3 fiestas a cada cual
más grande. Nosotros nos decidimos por la primera de las tres, celebrada el viernes
8 de octubre, y en la que pudimos disfrutar del mejor techno venido de Europa
del Este: Umek, Valentino Kanzyani y Marco Nastic. Después de casi 4 horas de
viaje por carretera, llegamos a Fraga alrededor de la 1 de la noche. La puerta
de la sala engaña, puesto que en gran parte esconde la grandeza que hay en el
interior. Una vez dentro de la sala, la sorpresa al ver la disposición y la decoración
de la sala es mayúscula: nos encontramos en una reproducción perfecta de una calle,
con sus farolas, sus aceras, sus bocas de riego y sus edificios a los lados, en
los que podemos ver incluso a gente bailando desde los balcones de las casas.
La ambientación urbana es excelente, con detalles como el hecho de que las barras
imitan a los bares que te podrías encontrar en esta calle, la tienda de merchandising
con su escaparate y todo, los neones de las calles e incluso el fast food - restaurante.
Son tantos los detalles curiosos que tiene esta sala, que preferimos aconsejar
a todo el que lea estas líneas que la visite, puesto que a nosotros nos tomaría
mucho espacio describirlos todos.
Además
de la zona principal, Florida 135 tiene una red de pasadizos y de estancias alrededor
de la pista, con varias barras de distintas ambientaciones, que conducen a otras
dos zonas de baile distintas: Red Room, con una ambientación más recargada y exquisita
y algunas zonas reservadas y, digamos, “más privadas”, y el BathRoom, que nos
llamó poderosamente la atención, puesto que como su nombre indica, imita perfectamente
a un enorme cuarto de baño, totalmente cubierto de azulejos y, haciendo las veces
de pista de baile, una enorme bañera. A cada paso que damos por el interior de
Florida 135, nos vamos sorprendiendo más y mas. Tras reconocer el terreno, tomamos
posiciones en la zona posterior de la cabina, en la que se encuentra el residente
Robert Lamart, que va apurando los últimos momentos de su sesión de apertura,
en la que pudimos escuchar sonidos techno muy elegantes, con bases poco recargadas,
que dejaban el protagonismo a melodías de sintetizador y a bajos de fuerte influencia
italiana. A pesar de que la fiesta acababa de empezar, la sala contaba con un
ambiente espectacular, y la gente se entregaba en todos y cada uno de los subidones
como si fuera el último. A eso de las 2 de la noche el primero de los invitados
de la noche hizo su aparición a los platos. Este dj, considerado una de las más
importantes promesas del techno europeo, hizo valer los buenos augurios que hay
sobre él, y nos regaló dos horas realmente impresionantes. Haciendo gala de una
excepcional técnica a 3 platos, desplegó un techno bailable 100%, sin que ello
estuviera reñido con la calidad de las producciones, haciendo un fuerte contraste
con la música que habíamos escuchado por parte de Robert Lamart, pasando a un
techno con una gran riqueza de matices, pero sobre todo, sorprendiendo a propios
y extraños por la maestría de este joven dj. Como curiosidad diremos que Marco
Nastic acompañó su sesión con el Kaoss Pad y con el Final Scratch, a través del
cual sonaron no menos de 25 producciones suyas durante el set!.
Tras 2 horas sin parar de bailar apareció por cabina un enorme personaje con marcados
rasgos soviéticos, no podía ser otro que el gran Uros Umek. Mientras Marco Nastic
terminaba su sesión, él deleitó a la gente que abarrotaba los alrededores de la
cabina firmando decenas de autógrafos, demostrando que es uno de los djs con mayor
carisma actualmente. En cuanto que se puso a los mandos, la unidad de efectos
de la Pioneer DJM600 empezó a echar chispas, y es que Umek es uno de los djs que
mejor partido saben sacar a esta mesa de mezclas. Sin llegar a abusar de los efectos,
Umek hizo un set a la altura de su prestigio, con música directamente dirigida
a la pista de baile, poniendo patas arriba a un público en el que se hacía notar
su legión de fans. Tras un inicio con techno más percusivo, unas pequeñas pinceladas
de electro dieron paso a una parte más dominada por los sintes característicos
de las producciones de Umek, que siguieron sonando entre los vítores y el delirio
del público. A pesar de que Umek era la gran estrella de la noche, el auténtico
plato fuerte se vivió entre las 6 y las 8 de la noche, de la mano del también
esloveno Valentino Kanzyani. Son ya varias veces las que he podido disfrutar en
vivo de este genio de las mezclas, y cada vez estoy más convencido de que estamos
ante uno de los mejores djs de la escena techno actual. Pinchando continuamente
a 3 platos, poniendo una música absolutamente increíble, derrochando técnica y
habilidad haciendo contrabombos, manejando con maestría los efectos de la mesa,
y usando técnicas que no todo el mundo domina, como el scratch de aguja. El público
estuvo a la altura de tan impresionante sesión, y no paró de bailar, gritar y
saltar en las dos horas que el último de los invitados pasó en cabina. Tras esto,
Robert Lamart volvió a tomar el relevo para hacer el cierre, momento en el cual
nosotros tomamos el camino hacia Madrid, satisfechos por haber conocido uno de
los mejores clubs del mundo precisamente en un dia en el que se pudieron escuchar
3 sesiones simplemente magistrales. Nuestro agradecimiento para el staff de Florida
135, especialmente para el Sr. Juan Arnau y su hijo así como para Marco, Umek,
y sobre todo Valentino, que fueron geniales a lo largo de la noche. El mayor agradecimiento
va para nuestro buen amigo Raúl, ya que sin él no habríamos podido disfrutar de
esta gran noche: ¡Feliz cumpleaños! ;) (THE MASTER)